domingo, 14 de septiembre de 2025

¿Por qué la Iglesia Católica no ordena sacerdotisas?

La cuestión no trata de “valía” ni de “derechos”, sino de sacramento: qué signo quiso Cristo para el ministerio ordenado. La Iglesia afirma que no tiene poder para cambiar lo que recibió. Lo explico con fuentes, con calma y con precisión.

La Iglesia no se considera autorizada para conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, porque Cristo eligió varones para el Colegio de los Doce y la Iglesia debe ser fiel al signo sacramental querido por el Señor. Esta enseñanza no es meramente disciplinar, sino definitiva en cuanto al sujeto de la ordenación.

* Revelación

  • Elección de los Doce: Subió al monte y llamó a los que quiso… y designó a Doce para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar” (Mc 3,13-14).

  • Listado de los Doce: En aquellos días, fue al monte a orar… y eligió a Doce, a los que también nombró apóstoles” (Lc 6,12-13).

  • Institución eucarística con los Doce: Yo recibí del Señor lo que a mi vez os he transmitido…” (1 Co 11,23-26).

  • Primer anuncio pascual confiado a mujeres (dignidad y misión, no orden): María Magdalena fue y anunció a los discípulos: “He visto al Señor”” (Jn 20,18).

  • Catecismo (n. 1577): “Sólo el varón bautizado recibe válidamente la sagrada ordenación.”

Tradición y Magisterio

  • Inter Insigniores (1976): La Iglesia no se considera autorizada a admitir a las mujeres a la ordenación sacerdotal.

  • Ordinatio Sacerdotalis (1994): La Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir a las mujeres la ordenación sacerdotal, y esta sentencia debe ser tenida de modo definitivo.

  • Evangelii gaudium (104): La reserva del sacerdocio a los varones no es una cuestión abierta a discusión.

  •  Continuidad histórica: desde los Apóstoles, Oriente y Occidente confirieron el orden a varones. No es inercia sociológica, es Tradición viva.

  • Naturaleza del signo: el presbítero actúa in persona Christi Cabeza y Esposo; el signo sacramental requiere conformidad con lo que significa.

  • Magisterio reciente: se reafirma el carácter definitivo de esta enseñanza y se distingue entre poder sacramentaly poder en general.

Discernimiento conceptual

  • ¿Discriminación (mal moral)? No. La exclusión por desprecio sería un mal moral. Aquí no hay desprecio: hay fidelidad al signo sacramental recibido.

  • Límite ontológico del sacramento: los sacramentos no se rediseñan a voluntad. La Iglesia custodia la economía sacramental.

  • Dignidad y misión: igualdad en dignidad bautismal; diversidad de funciones para edificar el Cuerpo (cf. 1 Co 12).

Objeciones secundarias y respuestas

  • “Jesús eligió varones por condicionamiento cultural.”
    Respuesta: Jesús rompe convenciones (dialoga con la samaritana, acoge discípulas, confía el primer anuncio pascual a mujeres). Si su elección de los Doce hubiera sido puro condicionamiento, la Iglesia primitiva lo habría modificado; no lo hizo.

  • “María es la más santa: ¿por qué no sacerdotisa?”
    Respuesta: Precisamente porque María es figura de la Iglesia-Esposa. Su grandeza no es clerical, es esponsal y maternal: paradigma de santidad para todos.

  • “Entonces la mujer queda de segunda.”
    Respuesta: Falso. Santidad y autoridad sacramental no se identifican. La vida eclesial está llena de doctoras, fundadoras, mártires y misioneras que han configurado la Iglesia sin orden sagrado.

  • “¿No puede el Papa cambiarlo?”
    Respuesta: No es un “no quiero”, sino un “no puedo”: la Iglesia no tiene facultad para alterar al sujeto del sacramento.

Argumento práctico

  • Desclericalizar la mirada: identificar orden con poder desfigura el sacerdocio. El ministerio es servicio.

  • Liderazgo femenino real: donde no se requiere orden sagrado, urge reconocer y promover responsabilidades de gobierno, teología, tribunales, economía, catequesis, caridad, comunicación y cultura.

Liturgia y testimonio eclesial

  • Liturgia: el presbítero, varón, significa sacramentalmente a Cristo Esposo en la Eucaristía; toda la asamblea —mujeres y hombres— participa activamente por el bautismo.

  • Testimonio: el consenso multisecular de Oriente y Occidente es expresión de Tradición, no de inercia social.

Vida cristiana

  • Purifica el lenguaje: habla de servicios, no de privilegios.

  • Reconoce carismas femeninos concretos en tu parroquia y apóyalos.

  • Forma doctrinal: enseña teología del sacramento y dignidad bautismal.

  • Ora por vocaciones y por mujeres líderes en múltiples ámbitos eclesiales.

  • Cuida la comunión: debate sí; ruptura no.

Referencias mínimas

  • Sagrada Escritura: Mc 3,13-14; Lc 6,12-16; 1 Co 11,23-26; Jn 20,11-18; 1 Co 12.

  • Catecismo de la Iglesia Católica: n. 1577 (y 1598 para contexto).

  • Documentos del Magisterio: Inter Insigniores (1976); Ordinatio Sacerdotalis (1994); Evangelii gaudium 104.